martes, 20 de enero de 2009

Tratamiento fisioterápico de la bronquiolitis del lactante

La fisioterapia respiratoria aplicada a los lactantes es de gran utilidad para tratar la bronquiolitis, este tratamiento es si cabe el principal acto para llegar a un estado óptimo de ventilación pulmonar. La principal técnica aplicada la aceleración del flujo espiratorio (AFE). Por supuesto el tratamiento médico debe continuar, generalmente con broncodilatadores, mucolíticos y en los casos más graves corticoides. El tratamiento médico junto a la fisioterapia respiratoria hacen el tratamiento ideal para luchar contra la bronquiolitis.




Las sesiones se desarrollan dentro de un protocolo, si bien es adaptable en función de cada bebé. La sesión media viene a durar en torno a 20-30 min, dependiendo del estado del bebé, y de la facilidad que tenga para despejar las vías aéreas altas, bronquios mayores tráquea y garganta. Antes de empezar el tratamiento en sí, debemos tener en cuenta unas consideraciones higiénicas:

  • Practicar la sesión en una sala bien ventilada.
  • Lavarse las manos de forma minuciosa.



  • Evitar llevar manga larga.
El protocolo de la sesión sería le siguiente:

  • Auscultación de todas las áreas pulmonares, prestando especial atención a la parte más distal, pues es ahí donde se encuentran los bronquiolos.


  • Humedecer mediante instilaciones con suero fisiológico las vías aéreas altas.


  • Mediante la técnica de AFE, movilizaremos las bases pulmonares ayudándonos del diafragma, generalmente es en esta fase cuando el bebé rompe a llorar, el llanto ayuda a la expectoración de la mucosidad. Esta técnica suele asustar a la mayoría de los padres, por la espectacularidad de los movimientos toraco-abdominales, el bebé no sufre. Variaremos la postura del lactante par ventilar los lóbulos pulmonares que más nos interesen.

  • Mantendremos en la medida que podamos una extensión cervical para abrir más las vías aéreas altas y facilitar la expectoración mediante la tos, también se puede provocar con ligeras estimulaciones en la garganta.


  • Se harán pausas de unos segundos para que el bebé se reponga, ya que el llanto y la agitación suelen fatigar al bebé.


  • Se volverá a auscultar al bebé para verificar que el moco va avanzando hacia las vías altas.


  • Se repetirá la técnica de AFE cuantas veces sea necesaria teniendo en cuenta el estado del bebé.

El número de sesiones depende del estado del bebé, la media esta en torno a 3-4. Con este tipo de tratamiento una bronquiolitis se soluciona en una semana. Al comienzo del tratamiento se harán 3 sesiones una por día, si es posible a última hora para favorecer el descanso del bebé. Otra sesión de revisión se practicará la semana siguiente.

Este link dirige la página francesa de reseau-bronchio donde se puede ver una sesión completa. También se puede ir directamente a réalisation tecnique, para pasar directamente a ver la técnica.



Los objetivos de las sesiones de fisioterapia respiratoria son los siguientes:



A corto plazo:

  • Mejorar la permeabilidad de las vías respiratorias.
  • Mejorar el sueño y descanso del bebé y de la familia.
  • Reducir la ingesta de medicamentos.
  • Evitar hospitalizaciones.

A largo plazo:

  • Favorecer el desarrollo normal del niño.
  • Evitar posibles recaidas.


La Bronquilotis y la fisioterapia respiratoria

ALGO DE INFORMACIÓN ACERCA DE LA BRONQUIOLITIS

¿Qué es la bronquiolitis?




  • La bronquiolitis es una enfermedad de los pequeños bronquios (bronquiolos) provocada por un virus bastante extendido y muy contagioso. Cada invierno afecta aproximadamente al 30% de los lactantes
  • El virus se trasmite por la saliva, la tos, los estornudos y diferentes materiales como juguetes, sonajeros chupetes etc...
    El catarro en el niño o en el adulto también puede derivar en bronquiolitis para un lactante.



  • La bronquiolitis debuta por un simple catarro y una tos que se transforma en molestias y ruidos respiratorios, a menudo acompañados de dificultada para alimentarse.

  • La bronquiolitis es muy contagiosa, algunas precauciones simples pueden disminuir el riesgo de contagio.

¿Cómo limitar los riesgos de trasmisión del virus?

Medidas preventivas:

  • Lavarse sistemáticamente las manos con agua y jabón antes de ocuparse del bebé.


  • Evitar llevar al bebé donde pueda tener contacto con personas acatarradas. (trasportes públicos, hospitales, centros comerciales…)
  • Evita cambiar de biberón y chupete sin haberlo limpiado antes.
  • Evitar exponer al lactante a atmosferas cargadas y no ventiladas, sobre todo al humo del tabaco, pueden empeorar la enfermedad.

Medidas durante la enfermedad:

  • Si alguien sufre un catarro, llevar una mascara para ocuparse del bebé.
    Evitar besar al bebé en la cara

  • Poner el colchón de la cuna en ligera inclinación (cabeza arriba), para facilitar el rabajo respiratorio.
  • Despejar regularmente la nariz con suero fisiológico, sobre tos antes de comer y utilizar para limpiarle pañuelos desechables.
  • Ventilar correctamente la habitación del lactante y sobre todo evitar el humo del tabaco.

¿Qué hacer si el bebé sufre de bronquiolitis?

  • Intentar despejar las vías aéreas altas, nariz y garganta mediante instilaciones de suero fisiológico.
  • Si la enfermedad persiste o se agrava acudir al pediatra.
  • Esta enfermedad normalmente es benigna, pero en los lactantes de menso de 3 meses puede ser grave.
  • Es necesario seguir el tratamiento médico y si es posible acompañarlo con sesiones de fisioterapia respiratoria para ventilar lo máximo posible los pulmones.
  • En la mayoría de los casos el bebé se curará al cabo de 5 a 10 días, pero puede seguir tosiendo durante 2 o 3 semanas más.

¿Hace falta llevar el bebé al hospital?



  • Su pediatra decidirá, si bien son los casos más graves los que generalmente precisan de internamiento.
  • En países europeos como Francia o Alemania, el fisioterapeuta es el actor principal del tratamiento, evitando ingresos hospitalarios y molestias de desplazamientos para la familia.